¿No te gusta la app de BiciMad? Un ‘indignado’ ha creado una mucho mejor

‘Hackea’ la API de BiciMad y reinventa la aplicación con alertas de estaciones libres, incidencias más fáciles de enviar e integración con Google Maps

Seguro que te ha pasado alguna vez: has ido a comprobar si la estación de BiciMad que tienes más cerca cuenta con bicicletas libres y la aplicación oficial se ha colgado o no has sido capaz de conectarte. Para colmo, los datos estaban desactualizados y poner una incidencia te ha dado pereza porque hay que rellenar un formulario muy largo. Pero hay una alternativa: un usuario ‘indignado’ ha reinventado la app de BiciMad tal y como a él le gustaría que hubiera sido: nativa, al servicio del usuario (y no al revés) y, como él dice, “con un diseño chulo”. Pese a que en principio era solo “un prototipo”, decidió publicarla y ponerla gratis y a disposición del resto de la ciudadanía. Es compatible con Android y con iOS (iPad y iPhone). También se puede acceder vía web.

“Cuando conocimos BiciMad nos encantó el concepto. Somos usuarios de bicicleta y nos gusta cuidar el medio ambiente”, cuenta su artífice, Álex Rupérez. “Pero fallaba y la app era malísima”. Así que en solo cuatro horas consiguió saltarse la seguridad de la app oficial y comunicarse con el servicio de BiciMad para poder crear una nueva, con alertas de estaciones libres, denuncias integradas con Twitter y la posibilidad de lanzar Google Maps (u otras apps similares) con solo pinchar en una estación para poder guiarte con el GPS. Han conseguido quedar finalistas en el GoApp Madrid, formar parte del TechHub de Campus Madrid y han logrado una valoración de 7,1 en usabilidad y un 7,3 en diseño en el portal The Popular Apps. Hace dos semanas recibieron una subvención de FB Start con 40.000 euros para software y servicios online, que están invirtiendo en publicidad y en el servidor que “transforma los datos” que alimentan la app.

MadBike es ya más que una prueba de concepto para sus usuarios. Según sus datos, se la han bajado 2.000 personas en iPhone y 1.000 en Android. A día de hoy tienen 1.000 usuarios activos mensuales y quieren seguir haciéndola crecer. “Mi compañero pensó en un primer momento que teníamos un producto estable y quiso dejarlo ahí, pero yo me puse por las tardes a seguir trabajando en MadBike”. Entonces vieron en Twitter una oportunidad: “La gente se queja en Twitter, por eso creamos la herramienta de reporte de bicis perdidas con un clic”. Planes de futuro Si lo mejor de MadBike son las alertas, la cosa no puede quedarse ahí. Insisten en que es un proyecto personal, altruista y que no pretenden poner publicidad o venderla. Solo demostrar que las cosas se pueden hacer mejor y que aún les quedan muchas ideas para mejorar el servicio.

Uno de sus próximos retos es el de integrar notificaciones horarias para que, si coges la bici a las 8 de la mañana en una estación concreta, el móvil te avise antes si no está disponible. O, mejor aún, los avisos sobre restricciones de tráfico en el centro. Pretenden además vincular la app con los datos médicos a través de ‘Health’ de Apple y con Facebook, para organizar quedadas entre los usuarios de MadBike. Un usuario ‘indignado’ y su secuaz BiciMad fue idea de Álex Rupérez, arquitecto de software y programador de aplicaciones para iOS. Javier Muñoz es el otro cincuenta por ciento de MadBike.

Él desarrolla la interfaz para Android. Los dos son madrileños: “Hemos sido compañeros de piso y también de trabajo en tres empresas”, cuentan. Álex empezó a desarrollar MadBike después del trabajo, en sus ratos libres, y al poco tiempo Javier también se incorporó. Uno de los miedos a los que se enfrentan desde que lanzaron el clon es a que emprendan acciones legales contra ellos por hackear la API. “Somos conscientes de que al ayuntamiento y a la EMT les caemos bien, hemos hablado con ellos y les gusta lo que hacemos. Pero A Bonopark que ha hecho la ‘chapucilla’ le caemos fatal”, explica Rupérez. Nos ha sido imposible hablar con algún responsable del sistema informático tras las estaciones, diseñado por Bonopark, pero desde el Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid aprueban iniciativas como estas y se comprometen a seguir poniendo más información de manera libre a través del Portal de Datos Abiertos. De hecho, el Ayuntamiento es conocedor de su iniciativa gracias a su participación en el certamen GoApp.

Los programadores reclaman más datos abiertos Unido a todo lo anterior, MadBike no es una aplicación oficial y la pueden bloquear en cualquier momento. Basta con que Bonopark, que sigue siendo el proveedor tecnológico de BiciMad tras pasar la gestión a manos de la EMT, cambie la forma de interacción con la API del servicio. Lo creen improbable ante la actitud más aperturista de la EMT. Recuerdan el caso del barcelonés Eduard Ereza en el año 2013. Se define como un apasionado de programar para Android, decidió hacer una app para el autobús metropolitano de Barcelona en época de Trias y recibió un burofax de Cetramsa comunicándole que hacía un uso “desleal” de los datos de su plataforma y que violaba la propiedad intelectual. Más adelante, rectificaron. Menos que sin consecuencias en el caso de Jon Ander Romero y Álex Eguía, dos estudiantes de la Universidad de Deusto.

Crearon NeverLate, una app para consultar los horarios de Metro Bilbao. “No quisieron saber nada”, cuenta Romero, algo que demuestra la poca conciencia que existe todavía en las administraciones sobre los datos abiertos. “De hecho, en Metro Bilbao se desentendieron hasta que una empresa potente adquirió los derechos del proyecto, entonces Metro Bilbao sí que nos dio acceso a los datos, pero no era una API pública a la que pudiera tener acceso todo el mundo”, recuerda Eguía. ¿Qué son los datos abiertos? Las instituciones públicas cuentan en su haber con millones de datos (topónimos, urbanismo, calidad del aire), o de servicios específicos como BiciMad, que lejos de quedarse para una sola utilidad —como ahora es averiguar cuántas bicis libres hay en una estación— bien podrían servir para realizar estudios estadísticos sobre el mayor uso de la bicicleta en unas zonas u otras de la ciudad. Reclaman políticas de mayor apertura respecto a estos datos. MadBike no sería posible si el Ayuntamiento quisiera “capar” su API. Es decir, el sistema de conexión entre sus bases de datos y las aplicaciones. “Todos los datos deberían ser abiertos”, reclaman. “Vivimos un problema a diario con la contaminación que no debería darse porque tenemos medios alternativos, pero si esos medios alternativos no son visibles y están en mal estado no sirve de nada”, explica Rupérez.

Además, si los datos que proporcionan las administraciones son difíciles de entender, será más complicado que lleguen al ciudadano de a pie, o que otras personas puedan desarrollar aplicaciones nuevas. “La calidad del aire en Madrid es Open Data, pero es indescifrable. Además de conectarme con el servicio de datos, tuve que leer una guía en PDF para interpretarlos y crear el servidor que los traduce automáticamente a lenguaje de personas”. Recuerda también que tuvo que “traducir” los datos que venían de BiciMad. “La API de BiciMad está hecha en español. Nadie programa en español. La hemos traducido a algo profesional y bien securizada, con un token (acceso por usuario o cliente) único”. En este sentido, Rupérez ha manifestado la poca seguridad que hay dentro del sistema informático del servicio de alquiler bicicletas, y que no es difícil hackear algunas de sus funcionalidades, como han hecho ellos. Que MadBike sea público y puedan aprovechar su trabajo Los creadores de la aplicación quieren poner los datos de MadBike que obtienen de BiciMad a disposición de otros programadores. “Tenemos mentalidad abierta. Queremos que BiciMad funcione bien y no pretendemos poner en evidencia a los desarrolladores de su aplicación, sino que esto sirva para mejorar”. Es más: los propios desarrolladores informaron de la existencia de la aplicación a los responsables municipales a través de ‘Decide Madrid’, donde otros ciudadanos reclaman también mayor transparencia y la existencia de datos abiertos para que cualquier empresa o programador independiente pueda lanzar una app nueva o integrar BiciMad en la suya propia. Fuente: Cadena Ser